Nacieron al amparo de una reglamentación permisiva, en un momento en el que los rallies estaban de moda. Chasis tubulares, carrocerías en fibra de vidrio, motores turbo en posición central y tracción integral. Un cóctel explosivo que hizo de estos Formula 1 de la carretera coches tan rápidos como inseguros. Hicieron soñar, pero acabaron siendo víctimas de su desproporción. Para 1982, la Federación Internacional modifico el reglamento del.