La carrera aún tuvo lugar en 1936, pero, a partir de entonces, se suspendió hasta 1947. Antes de esta, larga interrupción, la clásica carrera en cuesta había sido ganada siempre por coches de gran cilindrada, mientras que en las ediciones de la inmediata posguerra dominaron los coches ligeros y manejables. Efectivamente, en 1947 ganó el Cisitalia de Claude y desde 1948 a 1952 los pequeños Gordini de Manzon.